Formula 1|| Fecha: 2014-05-02 01:34:41
A 20 años de la tragedia, emotivo acto en la curva de Tamburello
BUENOS AIRES, (NDM-Agencia), may 01 - La multitud se parecía al tipo de reunión que normalmente se reserva para celebrar un podio en la Fórmula 1, sólo que esta vez los miles de asistentes se quedaron en silencio exactamente a las 2:17 de la tarde, cuando un sacerdote bendijo la curva en la que murió, conocida como "Tamburello".

Aficionados, familiares, compañeros y actuales pilotos asistieron este jueves a una conmemoración solemne, pero también festiva, para conmemorar el momento exacto del 20mo aniversario de la muerte de Ayrton Senna en el Gran Premio de San Marino de 1994.

En ese momento y en silencio, los aficionados presentes señalaron al cielo con su dedo índice, emulando el gesto que el corredor hacía cuando lograba la victoria.

Entre los asistentes estaban Gerhard Berger, compañero de equipo de Senna en McLaren, y los actuales pilotos de Ferrari Fernando Alonso y Kimi Raikkonen.

"Creo que todos estamos de acuerdo en que era el mejor piloto de todos los tiempos", dijo Berger.

20 años sin Ayrton Senna
El 1 de mayo de 1994, el mundo del deporte se conmovía por la muerte de Ayrton Senna, el genial piloto brasileño, en Imola y ya nada fue igual.

La curva Tamburello, esa variante veloz a la izquierda se volvía funestamente conocida como el lugar del tremendo impacto de ese Williams azul y blanco N° 2 que, descontrolado, golpeaba en forma sesgada a casi 190 km/h y se arrastraba por la banquina de arena para quedar detenido.

Todos esperábamos que su conductor bajara, pero no, no hubo tal reacción, apenas una leve inclinación de ese casco amarillo como único reflejo. Perplejidad, asombro, tensión, temor, incredulidad, llanto, desesperación, impaciencia, ante una imagen inédita.

La llegada del primer socorro, los paramédicos que rodeaban al auto, el doctor Sid Watkins dirigiendo las acciones para los primeros actos médicos que atendían a Senna tendido en el piso, después el helicóptero y el vuelo cruzando el cielo de Imola hacia el Hospital Mayor.

Los minutos se hicieron eternos, hasta que la Dra. María Teresa Fiandri, entregaba ese parte médico desolador que declaraba la muerte cerebral del piloto, solamente su corazón latiría un poco más. Hemos repasado una y mil veces aquellas imágenes del fin de semana más oscuro de la Fórmula 1 moderna.

El pavoroso accidente de Rubens Barrichello y su Jordan, se convertía un viernes en el primer eslabón de una cadena de desgracias a cada día peor. El sábado era Roland Ratzemberger el caído, tras un despiste y golpe mortal con su Simtek-Ford en la curva Villeneuve. Estos dos hechos movilizaron a Senna y lo sumieron en un estado de consternación que el Dr. Watkins, su amigo, advirtió, y hasta lo invitó a dejar todo en el acto y no correr el GP de San Marino, pero Senna no quiso tomar ese camino y eligió continuar hasta el fin.

El cúmulo de infortunios todavía debía un par de capítulos más. Se largó el gran premio y a mitad de grilla impactaban los autos de Lamy y Lehto, restos de ambos monoplazas volaban hacia la tribuna y lastimaban a varios espectadores, entonces el Safety Car debía ingresar para permitir las tareas de limpieza de la pista y remoción de los autos siniestrados.

Vueltas y más vueltas a marcha controlada y en el relanzamiento, Senna salía disparado en punta en pos de esa victoria necesaria ante dos frustraciones previas en Brasil y Aida que mostraban al paulista sin punto alguno hasta entonces en el campeonato.

Otra vez Tamburello y esa cámara on board que nos tortura porque queremos torcer el destino, que el desastre no suceda, que el Williams doble como debe, que la vida siga, pero no es posible, el golpe llegará y ese maldito brazo superior de suspensión se clavará en el casco impiadosamente.

Mil conjeturas se abrieron para encontrar la causa del magnicidio. Que la columna de dirección modificada a pedido de Senna por Adrian Newey se rompió antes o después del choque, no lo sabemos. Que el piso ondulado del "Enzo y Dino Ferrari" catapultó al Williams, es una posibilidad. Que los neumáticos perdieron presión al caminar lentamente cuando hubo "SC" y dejaron al chasis muy pegado al piso y éste tocó fondo y el auto se descontroló al quedar sin sustentación, también podría ser.

La justicia italiana abrió una causa por la muerte de Senna que duró diez años y en su momento acusó de homicidio a Patrick Head y al diseñador Newey, por supuestas fallas en el auto, pero ambos fueron exculpados al prescribir la causa. El chasis del FW16 volvió a la base de Williams en Grove y fue desguazado para siempre.

Son 20 años, la Fórmula 1 tuvo su bizagra, los circuitos cambiaron, Tamburello fue redibujada y se tranformó en una chicana lenta, los autos abandonaron el fondo plano y adquirieron el piso escalonado, la protección de los cockpits se hizo más evidente, tantas cosas cambiaron porque hasta el más grande de su tiempo podía matarse.

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