El campeón y líder abosoluto del presente certamen, Lewis Hamilton cerró el viernes al frente del clasificador de los entrenamientos, seguido por su compañero de equipo Valtteri Bottas consolidando así la supremacía absoluta de Mercedes. El tercer lugar fue para Daniel Ricciardo (Renault). Así, Mercedes dominó la segunda práctica para el Gran Premio del 70 Aniversario y se mantiene un escalón arriba de todos. El campeón del mundo y ganador de las últimas tres carreras de F1, marcó el ritmo con una vuelta de 1: 25.606s usando los neumáticos medios de Pirelli, terminando 0.176s más rápido que Bottas, que había encabezado la sesión de la mañana. Daniel Ricciardo dio una sorpresa con el Renault, calzando neumáticos duros, finalizó tercero más rápido, aunque casi un segundo por debajo del ritmo establecido por Hamilton. Max Verstappen (Red Bull) cayó al cuarto después de terminar tercero en la mañana, con Lance Stroll completando los cinco primeros en el más rápido de los puntos de carrera. Su compañero de equipo Nico Hulkenberg fue sexto por delante del Ferrari más rápido, el de Charles Leclerc. Sebastian Vettel continuó con sus luchas de Silverstone, terminando en la posición 14 con el segundo Ferrari. El funcionamiento del alemán se interrumpió cuando informó de una falla en el motor a falta de siete minutos para detenerse en la pista cuando el líquido se vertió desde la parte trasera de su automóvil. A continuación, Antonio Giovinazzi también estacionó su Alfa Romeo, lo que provocó que la sesión se interrumpiera por unos dos minutos. La segunda sesión de entrenamientos libres respondió las dudas que tienen todos los equipos con la degradación de los neumáticos en cuanto a tandas largas. La temperatura bajaba con respecto a la primera sesión de libres, con 30ºC en el ambiente y 42ºC en la temperatura de la pista. Para esta carrera, las escuderías disponen de gomas más blandas con respecto al pasado fin de semana, una situación que ha dado mucho de qué hablar después de los problemas vividos en la prueba del domingo pasado con los reventones en las últimas vueltas por varios pilotos de la parrilla. La solución por parte de la FIA ha sido presiones más altas en las gomas, lo que provoca que la cubierta tenga un mayor sobrecalentamiento, lo que se traduce en degradación térmica con la aparición de blistering (ampollas) que deja al neumático inutilizable. Resultados:
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